En Cajambre, el naidí se convierte en una oportunidad para reconstruir y reactivar la economía comunitaria
Tras el sismo del 10 de agosto, el Consejo Comunitario del Río Cajambre busca recuperar su planta de procesamiento de naidí, una actividad que vincula a 34 familias y conecta la biodiversidad del territorio con oportunidades de trabajo y generación de ingresos.
En el río Cajambre, en la zona rural de Buenaventura, el naidí es mucho más que un fruto del bosque. Para las comunidades que lo aprovechan, representa alimento, conocimiento, trabajo y una oportunidad para fortalecer la economía del territorio a partir de su biodiversidad.
El naidí: oportunidad para reconstruir y reactivar, un nuevo desafío.
El fuerte sismo ocurrido el pasado 10 de agosto afectó la planta de procesamiento de naidí del Consejo Comunitario del Río Cajambre. De acuerdo con la información compartida por la comunidad, 34 familias hacen parte de esta actividad de transformación, que permite convertir el fruto en productos como pulpa y otros alimentos derivados.
Ante esta situación, el Consejo Comunitario adelanta una iniciativa para recuperar los equipos y la infraestructura necesarios para volver a fortalecer su capacidad de procesamiento y continuar generando oportunidades para las familias vinculadas a esta actividad.
Cuando la biodiversidad se convierte en oportunidad
El naidí —un fruto nativo de los bosques del Pacífico— representa una de las posibilidades que ofrece el aprovechamiento sostenible de la biodiversidad para generar alternativas económicas en los territorios.
Su valor no está únicamente en el fruto. También está en los conocimientos de las comunidades que lo cosechan, en las capacidades desarrolladas para transformarlo y en las relaciones económicas y sociales que se construyen alrededor de su aprovechamiento.
En Cajambre, esa cadena conecta el bosque con las familias y el territorio con nuevas posibilidades de generación de ingresos.
Por eso, recuperar la planta de procesamiento significa mucho más que reparar una infraestructura: significa contribuir a mantener activa una actividad productiva que hace parte de la vida económica de la comunidad.
Reconstruir desde el territorio: el naidí: oportunidad para reconstruir y reactivar
Frente a los efectos del sismo, la comunidad del Río Cajambre ha hecho un llamado a la solidaridad para apoyar la recuperación de esta iniciativa.
Al mismo tiempo, la actividad de cosecha y comercialización del naidí continúa, como una muestra de la capacidad de las comunidades para sostener sus procesos productivos incluso en medio de las dificultades.
Desde la Red BioPacífico reconocemos en esta experiencia una expresión concreta de la bioeconomía del Pacífico: biodiversidad, conocimiento comunitario, transformación local y generación de oportunidades que nacen desde el territorio.
Porque reconstruir también significa recuperar las capacidades que permiten a las comunidades seguir construyendo su propio futuro.
El naidí es fruto del bosque. En Cajambre, también es fruto del conocimiento, del trabajo y de la capacidad de un territorio para levantarse.










